WIÑAYHUAYNA - MACHU PICCHU - CUSCO

Es importante tomar el tiempo necesario para visitar los restos
arqueológicos y apreciar el entorno. Sería una pena que el viajero,
preocupado por llegar rápido a
Machu Picchu, no
se detenga a conocer los apasionantes restos arqueológicos de la
ruta. Sin embargo, lenta o rauda, la caminata del último día es
una experiencia mágica. El paisaje del camino ya cambia de lo típicamente
andino a lo típicamente amazónico.

Los Incas construyeron sus fortalezas desde donde podían ver sin ser vistos, desde donde podían atacar sin ser atacados. La misteriosa ciudadela de Machu Picchu, en el lindero de la región selvática, difícilmente pudo ser hallada por esos motivos. En este último tramo, el viajero observa que el Urubamba, al buscar su rumbo desde los altos Andes hasta la selva profunda, forma una serie de meandros que bordean paredes de rocas de centenares de metros de altura, recubiertos de bosques frondosos.
El camino continúa por el costado de un macizo suspendido sobre
un ancho abismo de laderas verdes que bajan hasta los ruidosos y
agitados rápidos del río, a miles de metros más abajo. Cada recodo
revela una especie distinta de flora y fauna, y, sobre ellos, una
nueva perspectiva del impresionante paisaje. De pronto, luego de
tres horas de caminata, el viajero llega abruptamente a Intipunku,
o Puerta del Sol, un pequeño complejo de pequeñas construcciones
que, al parecer, cumplió la función de un puesto de control o vigilancia.
Es un excelente lugar para tomar fotografías en perspectiva de todo
Machu Picchu. .

Si el viajero sale muy temprano, llegará al amanecer. Uno de los
mejores momentos, quizá, para contemplar atónito la majestuosidad
y grandeza de
Machu Picchu, la Ciudad Sagrada de
los Incas. El retorno a la ciudad del Cusco se hace en un bus turístico
y en tren. El bus desde la ciudadela hasta la bajada de Machu Picchu,
en el poblado de Aguas Calientes, y una vez allí se aborda el tren
que, en seis horas, lo trasladará nuevamente a su cómodo hotel.
Tiempo de caminata: tres horas hacia la Ciudadela de Machu Picchu,
se llega aproximadamente a las 7:00 de la mañana.
POSDATA
Las investigaciones para definir si Machu Picchu fue una fortaleza
o una simple ciudadela aún continúan. Mientras tanto, la humanidad
entera observa la edificación Inca más hermosa, mejor conservada,
y mundialmente más famosa. La ciudadela está dividida en tres grandes
áreas: urbana, agrícola, y las zonas adyacentes. En el sector Urbano
hay, entre otros, las siguientes zonas arqueológicas: la Puerta
de la Ciudad, el Templo del Sol, la Tumba Real, las Fuentes Ceremoniales,
el Palacio Real, el Templo de las Tres Ventanas, el Templo Principal,
el Intiwatana, la Plaza Mayor, la Piedra Sagrada, el Cuarto Industrial
y las Cárceles. El sector agrícola incluye el Cementerio y la Roca
Funeraria. Finalmente, las áreas adyacentes son: el Intipunko, el
Templo de la Luna, Wayna Picchu y el Puente Levadizo. Al final de
la travesía, el viajero no sólo verá que sus expectativas han sido
colmadas, sino, hasta excedidas. Experimentará que la contemplación
de Machu Picchu eleva el espíritu, y que un espacio de inmensidad
tan sobrecogedora, sólo puede visitarse de esa manera: a pie, por
el
Camino Inca.