CAMINO INCA
VIAJE Y TURISMO
El misterio de la ruta
Considerada como una de las rutas de trekking
más espectaculares del mundo, el Camino Inca a
Machu Picchu atrae cada año a miles de viajeros que buscan un contacto
especial con la historia y la naturaleza.
La misteriosa ciudadela de los Incas estuvo comunicada con la ciudad del Cusco y con el resto del imperio incaico mediante caminos de excelente estructura; estos caminos, con diseño anatómico y antropométrico, fueron construidos en estricta armonía con el entorno natural, con una técnica avanzada, y estricto sentido de la estética.
Esta red vial prehispánica causó la admiración de los primeros europeos
que avistaron el imperio, y no dudaron en compararlo con el sistema
de caminos de los romanos, los únicos que, en el Viejo Mundo, poseían
algo de semejante magnitud Longitudinal y transversalmente, el
sistema de caminos incaicos alcanzó unos 40,000 kilómetros, puesto
que tenía que permitir una intercomunicación rápida entre el Cusco
y el resto del Tawantinsuyo, y viceversa.
Además de obtener la integración territorial, fueron planificados para proporcionar seguridad y satisfacción a los mercaderes y chasquis (sistema de correos), así como también a los oficiales y soldados de su ejército.
Originalmente, las rutas del Camino Inca partían
desde el Cusco hasta Machu Picchu. Hoy, sólo se visitan los tramos
que se encuentran ubicados en el distrito de Machu Picchu, provincia
de Urubamba, departamento del Cusco, debido a la desaparición y
desgaste de los tramos originales.
El viajero que se sumerge en esta fascinante aventura, recorrerá pasajes que son verdaderas repisas al borde del abismo, rodeadas de bellísimos paisajes donde sobresale la frondosa y variada vegetación.
También conocerá tramos que han sido labrados en roca viva, escaleras construidas con grandes adoquines, túneles cavados en la piedra, puentes de madera para cruzar los pequeños ríos que corren por el valle, e inexplorados centros arqueológicos.
En fin, el viajero tendrá la oportunidad de recorrer diversos pisos ecológicos: desde el profundo y feraz valle del Urubamba, hasta las poco fértiles tierras de la altura; y desde allí, hasta las montañas y el bosque de nubes de los Andes.
Transitar por el camino que pisaron los antiguos pobladores de estas milenarias tierras, será, para el viajero impenitente, una experiencia inolvidable. Volver a descubrir, "a su manera", la "Ciudad Perdida de los Incas", será el premio a su osadía.
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